ASOCIACION COLOMBOFILA
DE TEPATITLAN

Dragones Tigre




                                                   “LOS DRAGONES TIGRE “

                                                            Por Zirahuen Ortiz-Año del 2013

 

“En medio de un calor fastidioso, casi treinta y dos grados centígrados, eran cerca de las diez de la mañana y por fin se sintieron libres después de un prolongado encierro, comenzaron a subir en círculos para ganar altura, tres dragones tigre a punto de emprender el regreso a la ciudad de Guadalajara, Jalisco en México, en frente de ellas se levantaba un peñasco inmenso de piedra sólida, como una bola de piedra en medio de un desierto que se extendía de un lado y de otro, abajo solo dunas de arena y uno que otro cactus, algo de viento quemante surcaba por sus rostros, el plumaje de sus cuerpos se veía luminoso mientras surcaban los cielos de Ciudad Juárez, Chihuahua.

El sentido de orientación los empujaba al sur, pero los tres dragones tigre mostraban inseguridad de volar hacia donde el instinto los jalaba, estas distancias tan lejos de casa no son fáciles de afrontar, -lejos, lejos, demasiado lejos es lo que tenemos que volar, de Ciudad Juárez a Guadalajara, son algo así como 1,240 kilómetros de distancia-.

Volaban hacia el sur y de nuevo la inseguridad de afrontar con decisión la partida, otras vueltas en círculo y era afirmativo, el instinto marca la dirección correcta, y la experiencia marca lejos, muy lejos de casa.

La paloma de carreras de clase titubea poco para decidirse y adentrarse a devorar los primeros kilómetros de regreso a casa, a mayor grupo de palomas se siente más seguridad, pero para tres dragones tigre a más de 1,200 kilómetros de su hogar, el  miedo de sentirse lejos es muy angustiante.

Poco a poco avanzaban en el cielo ardiente del desierto, si bajaban a cierta altura la temperatura de la arena arcillosa subía como un horno hacia ellos, a cierta altura el calor no era tan asfixiante.

De costado por donde el sol iba subiendo al punto más alto del cielo, se veía una mancha de arena que venía como un nubarrón hacia los tres dragones tigre, después de avanzar algunos kilómetros,  pequeños guijarros comenzaron a impactarlos en su plumaje blanco con rayas de tigre, los ojos medio cerrados y la arena y piedras pequeñas eran demasiadas y solo hasta lograr cierta altura el nubarrón de piedras y arena quedo bajo de ellos”.

Casi tres días de camino de Guadalajara a ciudad Juárez fue el tiempo de traslado de las tres palomas dragones tigre dentro de la cabina de un tráiler que manejaba el papá de los hermanos González.

 

Debido al trabajo del papá de los hermanos González, ellos siempre mandaban a sus palomas a sueltas de diferentes puntos de la república mexicana, sobre todo al norte.

Una de las líneas que ellos manejaban fue la que siempre mostro regularidad para regresar a casa, la línea de tordillos atigrados que su papá compró en la ciudad de Apatzingán, Michoacán a un fuerte colombófilo que había importado varias palomas desde Europa.

En este palomar que el señor González encontró por casualidad en Apatzingán, había palomas de línea Jansen de Arrendok, Stassart y Bricoux, al parecer todavía en estado muy puro.

Dos viajes para tierra caliente de Michoacán y por fin la suerte sonrieron y un regalo de un par de palomas en línea Bricoux llegó a Guadalajara.

-No vendo palomas, he invertido muchos dólares en ellas y las he volado de muy lejos aquí en Apatzingán, pero con gusto te voy a dar un par de tordillos Bricoux, pero la única condición es que no divulgues de donde proceden, ni tampoco su linaje, te voy a dar un secreto, en Guadalajara  ya he regalado algunas palomas de mis líneas, los tordillos que te estoy regalando son parientes de una hembra melada que regalé con nombre “La Apatzingana”, ella es primer lugar de 900 km desde Chihuahua a Apatzingán, Michoacán.-

Es todo lo que sabemos del origen de estos extraordinarios Bricoux, ¿Quién se trajo “La Apatzingana” a Guadalajara?

Es probable que alguien sepa de esto, pero debido a que la familia González tampoco se dieron de alta para volar en algún club ya que ellos eran colombófilos amateurs, no son muy conocidos por muchos aficionados a las palomas, ellos tenían palomas excelentes ya que en los viajes el señor González llego a traer buenas palomas de muchas partes, me comentaban los hermanos que tenían palomas de Morelia, Saltillo, Chihuahua y de la frontera.

Recuerdo un macho igual a Rayo dorado de la historia de Rodolfo Bellani que me regalaron los hermanos González, una paloma blanca con barras entre canelas y amarillo dorado y ojos de color rosa, no recuerdo el color de su círculo de correlación, este macho lo perdí en una apuesta en un juego de ajedrez con un amigo, cuando cursaba el segundo año de secundaria, “el que gane escoge la paloma que uno quiera del palomar del otro”, jaque mate y adiós mi macho Bricoux.

Estos tordillos daban descendencia de todos colores, recuerdo rojos, melados, tordillos y hasta recuerdo un rodado claro.

Los dragones tigre eran otro color muy especial de esta línea.

 

“El sol estaba despidiéndose y después de recorrer cuatrocientos kilómetros con una temperatura para rostizar pollos o palomas de carreras, el primer día de regreso estaba terminando y el instinto de conservación incluso en las palomas de carreras de gran clase les dicta cuales son los lugares más seguros para refugiarse de la inminente llegada de la noche.

Cerca del agua, cerca del agua para mañana tempranito abastecerse del vital líquido, habían volado arriba de la laguna Bustillos, era muy apetecible dejarse caer en el agua, un sorbo grande y la sed acabaría después de esta extenuante y muy apabullante y caliente jornada de regreso a casa, pero incluso ese azul brillante con sus dunas y ondulantes olas de agua no fueron suficientes para que estos animales de pura clase dragones tigre bajaran a esa hora peligrosa a beber agua.




Cerca de la laguna de agua está un convento de las carmelitas descalzas y en una capilla casi al terminar el día pararon lentamente los tres dragones tigre y en la parte alta de la misma pasaron la noche con la cabeza dentro de sus alas y el plumaje esponjado para acurrucarse y soportar la fría noche del clima desértico”

Siempre visitando palomares conocimos en la calle setenta esquina con avenida presidentes, cerca del templo de Justo corro a un gran colombófilo, relojero de profesión, el primer día que subí a su casa en donde tenía sus palomares me quede impresionado, ¡que animales!, así como las palomas tienen su instinto ya escrito en sus genes, así me empezaba a dar cuenta que dentro de mi tenía un don especial para saber reconocer una paloma de gran clase, yo iniciaba en este enredado asunto de las palomas de carreras,-que estupendo macho azul, azul muy clarito, ojo color tabaco(así lo recuerdo), nunca más he visto este color de ojo en mi vida en ninguna paloma que he manipulado en mis cuarenta y un años de palomero, el anillo del año de 1962 y un anillo de propiedad, recuerdo “Azcona y San Luis potosí ”-

Es una paloma de raza Delbar, uff!!! , recuerdo y se me caen los calzones al visualizar nuevamente en mi mente esta extraordinaria paloma.

-Esa hembra de ojos verdes esta estupenda que ¡gran clase!, color oscuro tapada, pero no negra, más bien rodada tapada, nariz mediana, ¿Ojos verdes?, así la recuerdo, pero tal vez hayan sido de color purpura oscuro o casi color tabaco verdoso-

Es una Sión pura, uff!! se me vuelven a caer los calzones al visualizar nuevamente en  mi mente esta otra extraordinaria paloma.

Lo que más me impresiono de este palomar es el tipo de alas, todos iguales, más de sesenta palomas y alas muy parecidas.

El relojero (no me acuerdo de su nombre) conocía a la perfección la teoría alar, tenía toda la colección de libros de aquella época, “La preparación para los concursos”, “La teoría del ala perfecta”, La preparación de los pichones”, “La paloma mensajera “, “El color del Plumaje”, etc., Pérez Lerena, Roch, uff!!

Este ilustre relojero vive cerca del templo de la colonia Sutaj, junto al templo de Justo Corro, me tengo que dar una vuelta y platicar con él y regalarle algunos de los escritos de palomas de la actualidad, el nunca más tuvo palomas, no sé si aún conservo amigos de su época colombófila.

“Amaneció y agitaron con fuerza las alas para contrarrestar lo entumido de los músculos por el fuerte frio que pasaron, en zonas desérticas los climas son extremosos, mucho calor en el día y frio en la noche, directos al agua antes de que suba el sol y las aves depredadoras salgan a cazar, la paloma de clase sabe esto por instinto, pero la desesperación a veces obliga a las valientes mensajeras a cometer fatales errores y el regreso a casa termina ahí.

Volaron de regreso al convento y picotearon algo por ahí, cuatro días ya fuera de casa son pesadas jornadas y el hambre comienza a sentirse, la paloma de carreras en el regreso de sueltas de gran distancia tiene que sortear peligros que no están acostumbradas a sortear en su palomar, los dragones tigre no esperaban este desagradable momento, una sombra paso arriba de ellos, el instinto los hizo a los tres agacharse lo más que pudieron al piso, la sombra regreso y dio tres vueltas largas, y las tres palomas esperaron el momento y volaron a las torres de la cúpula y ahí permanecieron agazapadas y observando.

Las aves cazadoras se fueron al no ver alguna posibilidad de cazar a los dragones tigre, y casi como si hubieran contado a la de tres, las guerreras del aire levantaron vuelo con aleteos fuertes y seguros rumbo al sur de la república mexicana, con vuelo muy seguro de la dirección que debían tomar, el aire de costado pero inclinado un poco a favor de Guadalajara, las obligaba a volar en línea inclinada contra el aire constantemente para no perder el rumbo de vuelo, pero el viento de costado arreció bastante y era poco lo que pudieron avanzar, ya que la lucha era fuerte por no perder el rumbo al sur y las coordenadas que tenían registradas como meta, se fue casi el segundo día de regreso a casa en ese fuerte batallar con el viento para permanecer en el curso de la línea correcta de vuelo, otro vaso lacustre apetitoso observaron desde la altura de regreso, pero el instinto de conservación les dicto prudencia y como la tarde ya era inminente, sus alas y músculos esta vez sí que habían trabajado duro contra el viento, y cerca del cerro blanco encontraron un lugar para descansar en la torre de la iglesia de San José de Tizonazo, cerca de la presa de Lázaro Cárdenas, para beber al iniciar el día, trescientos kilómetros recorridos en esta segunda jornada”




                        San José de Tizonazo y presa Lázaro Cárdenas

Cuando conocí a los hermanos González fue una noche que los fui a visitar, me presenté y platicamos un rato fuera de su casa, pasamos al patio trasero y tenían unos botes alcoholeros clavados en la pared bajo un techo de teja, unas tinas redondas y algunas tablas que servían de rampas a las palomas, estaban sueltas, vi una hembra azul de ojos color violeta arriba de una de las tinas y me dijo es de mis Catrysse, arriba de un bote alcoholero estaba un macho azul con manchitas negras arriba de sus barras de las alas, es uno de mis Desmeth.

Y allí en las tablas de madera parados esos hermosos tordillos con barras negras como de tigre, ojos color naranja, cabezas fuertes, nariz con carúnculas algo desarrolladas, y fuertes como un toro, no había duda de que eran palomas de gran resistencia, Uff!!!, ya ni les digo que me paso,… que animales tan impresionantes,- son de mis Bricoux de Apatzingán, Michoacán, el hermano mayor lo miro con una mirada fulminante y el otro solo bajo su mirada-

“Amanecía cuando los dragones tigre escucharon un golpe fuerte en la cruz de la iglesia, agacharon la cabeza por instinto en sentido contrario al ruido, y un segundo golpe se hundió en el plumaje de uno de los dragones tigre, el instinto los hizo volar ante el inminente peligro, solo dos de las valientes mensajeras alzaron vuelo, dieron tres vueltas largas y el tercer dragón tigre ya no levanto nunca el vuelo, bajaron al agua a la orilla de la presa de Lázaro Cárdenas, el sol comenzaba a subir, y el peligro aumentaba con las aves cazadoras, pero ellas nunca imaginaron lo que les llegó, un fuerte tronido de una escopeta y volaron algunas plumas blancas, con el miedo a mayor potencia, alzaron el vuelo en forma desesperada a ras de piso y otro tronido de escopeta se escucho, por instinto se inclinaron en vuelo y dieron un bajón al ras del agua de la presa y en línea recta escaparon del imbécil cazador de la mañana.

Una de las dos dragones tigre se quedo casi sin cola, el disparo que recibió de lado le voló casi todas las plumas de la cola, solo le quedo una pluma completa y dos quebradas a menos de la mitad de su tamaño.

Cuantas dificultades pasan las palomas desde estas extenuantes jornadas de regreso a casa, una vez calmadas rectificaron su línea de vuelo.

Esta tercera jornada de vuelo de regreso a casa se complico desde el inicio de la mañana, el aire en contra las obligo a bajar y en las cañadas de la sierra de zacatecas, encontraron rachas de viento de más de cuarenta kilómetros en contra, llegaron extenuadas al parque nacional de la sierra de órganos, después de haber recorrido trescientos ochenta kilómetros; en Plateros, Zacatecas se posaron al caer el día en la torre de Plateros, el templo no lo sintieron tan seguro ese día”.





 


              Parque Nacional Sierra de órganos y la torre en Plateros.

 

 

La segunda visita que hice a los hermanos González fue un fin de semana, los mismos botes y las mismas tinas redondas clavadas en la pared bajo el techo de teja de barro, pero en esta ocasión me pasaron a un patio trasero que en Guadalajara se les decía en aquel entonces el corral, lógico es pensar ¿Por qué?, en aquellos tiempos la gente tenía en sus patios traseros gallinas, patos, conejos, gallos y palomas.

Un palomar de madera, pequeño pero muy funcional, con alambre de gallinero de hexágonos grandes era el frente del mismo, los nidales eran varias cajas de jitomate, recuerdo en dos de los rincones del palomar recargadas unas mesas de madera y arriba de una de ellas un bote lechero acostado, era el nido de la pareja de Bricoux originales de Apatzingán.

Ahora hago una analogía de las palomas que traen línea de los Meulemans de Arrendok, que te pueden dar descendencia de los colores más raros, así eran esta pareja de Bricoux.

-Este dragón tigre es hijo de los originales Bricoux, el ya regreso desde Ciudad Juárez, Chihuahua, me tardo cuatro días en llegar, llegó sin cola, mi papá no creía que habían llegado dos de los tres que soltó del aeropuerto de Ciudad Juárez.

Hasta que él regreso a Guadalajara, se quedo asombrado al ver a los dragones tigre que regresaron, recordó que eran del mismo linaje de “La Apatzingana”,- no hay duda, son palomas de gran distancia y resistencia-

La otra Dragón tigre llego oscureciendo también del cuarto día de vuelo-.

Con esta historia quiero dejar constancia de estas palomas que efectuaron esta proeza; de los hermanos González nunca más supe de ellos, pero alguien o alguienes podrán confirmar lo que aquí les acabo de contar y alguien seguramente podrá confirmar si hubo alguna paloma en Guadalajara de nombre “La Apatzingana” de linaje Bricoux y que la trajeron de Apatzingán, Michoacán.

“El amanecer en Plateros, Zacatecas fue frío y el instinto de los dragones tigre les decía que la casa estaba cerca, solo menos de trescientos kilómetros faltaban para poner fin a esta proeza de recorrer  más de 1240 kilómetros, uno de ellos se lanzó al aire en rumbo correcto, pero el otro ¿quién sabe porque titubeo?, y no siguió al dragón tigre sin cola, este arribo a Guadalajara cerca de medio día cansado y con falta de peso, el miedo de estar fuera de casa fue el detonante para no claudicar y dejarse vencer lejos, su instinto heredado para sortear peligros, su genética para recuperar peso con poca comida que encontró en su regreso en los pocos instantes que tuvo para picotear aquí y allá, los mantuvo con fuerzas para regresar; casi cuando el día estaba vestido de negro con pequeñas pinceladas anaranjadas por la puesta del sol, Guadalajara recibió orgullosa a la otra paloma dragón tigre, después de haber devorado con el batir de sus alas la distancia de Ciudad Juárez a Guadalajara, Jalisco, en México”.

Buscando con voraz desesperación, durante mucho tiempo por fin encontré unas palomas lo más parecidas a las Dragón Tigre en Linaje Bricoux, es lo más parecido que encontré en la red, pudiendo decir que son casi guales a las que manipule en aquellos años de 1973-1974.

Son fotografías que tomé prestadas de la red para darles una idea de cómo eran aquellas Bricoux, probablemente alguien me dé una sorpresa, o los hermanos González hagan acto de presencia y aún conserven su linaje de palomas de carreras de “Los Dragones Tigre”

  

 





                                                                                                  Fin